miércoles, 26 de enero de 2011

Para compartir con los padres.

Leopoldo Abadía (Zaragoza, 1933), profesor y escritor español conocido por su análisis de la crisis económica actual

Leopoldo Abadía (autor de " La crisis Ninja ") dice en su artículo:
Me escribe un amigo diciendo que está muy preocupado por el futuro de sus nietos. 
Que no sabe qué hacer: si dejarles herencia para que estudien o gastarse el dinero con su mujer y que "Dios les coja confesados". 
Lo de que Dios les coja confesados es un buen deseo, pero me parece que no tiene que ver con su preocupación. 
En muchas de mis
 conferencias, se levantabauna señora (esto es pregunta de señoras) y decía esa frase que me a mí me hace tanta gracia: "qué mundo les vamos a dejar a nuestros hijos?" 
Ahora, como me ven mayor y ven que mis hijos ya están crecidos y que se manejan bien por el mundo, me suelen decir "qué mundo les vamos a dejar a nuestros nietos?"
Yo suelo tener una contestación, de la que cada vez estoy más convencido: 
"y a mí, qué me importa?!" 
Quizá suena un poco mal, pero es que, realmente, me importa muy poco.
Yo era hijo único. Ahora, cuando me reuno con los otros 64 miembros de mi familia directa, pienso lo que dirían mis padres, si me vieran, porque de 1 a 65 hay mucha gente. Por lo menos, 64. 
Mis padres fueron un modelo para mí. Se preocuparon mucho por mis cosas, me animaron a estudiar fuera de casa (cosa fundamental, de la que hablaré otro día, que te ayuda a quitarte la boina y a descubrir que hay otros mundos fuera de tu pueblo, de tu calle y de tu piso), se volcaron para que fuera feliz. Y me exigieron mucho.
Pero qué mundo me dejaron? Pues mirad, me dejaron:
1. La guerra civil española 
2. La segunda guerra mundial 
3. Las dos bombas atómicas 
4. Corea 
5. Vietnam 
6. Los Balcanes 
7. Afganistán 
8. Irak 
9. Internet 
10. La globalización
Y no sigo, porque ésta es la lista que me ha salido de un tirón, sin pensar. Si pienso un poco, escribo un libro. 
Vosotros creéis que mis padres pensaban en el mundo que me iban a dejar? Si no se lo podían imaginar!

Lo que sí hicieron fue algo que nunca les agradeceré bastante: intentar darme una muy buena formación. Si no la adquirí, fue culpa mía.
Eso es lo que yo quiero dejar a mis hijos, porque si me pongo a pensar en lo que va a pasar en el futuro, me entrará la depre y además, no servirá para nada, porque no les ayudaré en lo más mínimo.
A mí me gustaría que mis hijos y los hijos de ese señor que me ha escrito y los tuyos y los de los demás, fuesen gente responsable, sana, de mirada limpia, honrados, no murmuradores, sinceros, leales. Lo que por ahí se llama "buena gente".
Porque si son buena gente harán un mundo bueno.
Por tanto, menos preocuparse por los hijos y más darles una buena formación: 
que sepan distinguir el bien del mal, 
que no digan que todo vale, 
que piensen en los demás, 
que sean generosos. . . .
En estos puntos suspensivos podéis poner todas las cosas buenas que se os ocurran.
 
Al acabar una conferencia la semana pasada, se me acercó una señora joven con dos hijos pequeños. Como también aquel día me habían preguntado lo del mundo que les vamos a dejar a nuestros hijos, ella me dijo que le preocupaba mucho qué hijos íbamos a dejar a este mundo. 
A la señora joven le sobraba sabiduría, y me hizo pensar.
Y volví a darme cuenta de la importancia de los padres. Porque es fácil eso de pensar en el mundo, en el futuro, en lo mal que está todo, pero mientras los padres no se den cuenta de que los hijos son cosa suya y de que si salen bien, la responsabilidad es un 97% suya y si salen mal, también, no arreglaremos las cosas. 
Y el Gobierno y las Autonomías se agotarán haciendo Planes de Educación, quitando la asignatura de Filosofía y volviéndola a poner, añadiendo la asignatura de Historia de mi pueblo (por aquello de pensar en grande) o quitándola, diciendo que hay que saber inglés y todas estas cosas. 
Pero lo fundamental es lo otro: los padres.
 Ya sé que todos tienen mucho trabajo, 
que las cosas ya no son como antes, 
que el padre y la madre llegan cansados a casa, 
que mientras llegan, los hijos ven la tele basura, que lo de la libertad es lo que se lleva, 
que la autoridad de los padres es cosa del siglo pasado. 
Lo sé todo. TODO. Pero no vaya a ser que como lo sabemos todo, no hagamos NADA.
 
Leopoldo Abadía.
P. D . 
1. No he hablado de los nietos, porque para eso tienen a sus padres. 
2. Yo, con mis nietos, a merendar y a decir tonterías y a reírnos, y a contarles las notas que sacaba su padre cuando era pequeño. 
3. Y así, además de divertirme, quizá también ayudo a formarles.

5 comentarios:

DANI PADRES dijo...

Ciertamente, es más práctico centrarse en la formación de los hijos que en intentar arreglar el mundo ya que, al fin y al cabo, nuestros hijos serán nuestro legado a este mundo.
No obstante, se atribuye excesiva responsabilidad a los padres. Hay que tener en cuenta otros factores que también influyen a la hora de formar la personalidad de un hijo y que no siempre pueden ser conformes a la voluntad de los padres: profesores, abuelos y demás familia, amigos, compañeros del cole, televisión, internet y otros medios de comunicación, modas, usos sociales cambiantes, políticas correctas en un determinado momento,....
Al final puede resultar que los padres no son, a su pesar, quienes más influyen en la educación de sus hijos.

roblog dijo...

Cierto. Lamentablemente puede resultar que los padres no sean quienes más influyan en la educación de sus hijos, pero como padre que soy, me siento el máximo responsable e interesado en la mejor formación de mis hijos. Soy consciente de las dificultades, las influencias externas, pero aún así, somos los responsables.
Por otro lado, quiero resaltar la importancia de coordinar esa educación con todos esos otros elementos que influyen en ella, para que todos los "engranajes giren a favor, en sentido correcto, y al mismo ritmo", o al menos los controlables.
En ese aspecto, según recordarán, hice hincapié en la reunión inicial de curso, en cuanto a lo que a mi me toca como tutor, y como persona, dentro de un marco perfectamente definido.
También quiero aludir a la necesidad de actuar cuanto antes, en la educación de nuestros hijos, ya que a edades más tempranas, estos son más receptivos y el aprendizaje es más palpable y duradero. Si sentamos las bases pronto, podemos esperar que después todo vaya bien, dentro de unos márgenes previsibles.
Rodolfo Madrazo.

Padres de Taira dijo...

Me parece muy bien la siguiente pregunta:"¿Qué hijos vamos a dejar en el mundo?"
Los padres nos tenemos que esforzar un poco más y enseñarles a nuestros hijos unos buenos valores para que de está forma, el mundo sea mucho mejor. La verdad de todo esto es que el futuro se crea solo con nuestros actos, no podemos planearlo. Y esperar que surga lo que nosotros pensamos...

fran dijo...

LA MEJOR HERENCIA QUE NOS PUEDEN DEJAR NUESTROS MAYORES,MANIFESTACIÓN DE SU AFECTO, ES LA EDUCACIÓN EN EL ESFUERZO PERSONAL, EN EL COSMOPOLITISMO Y EN LA VOLUNTAD DE CONTINUADA CURIOSIDAD, LO CUAL REDUNDARÁ EN EL ENRIQUECIMIENTO DEL MUNDO AFECTIVO ORIGINAL.ESTA ACTITUD NOS DEBERÁ HACER MEJORES. FIRMA:PADRE DE FRAN NOMBRE: MIGELANGEL

fran dijo...

La mejor herencia y lo mas importante que los padres pueden dejar a los hijos es la educacion los estudios y el saber. Firma: Mª Jose madre de Fran